Te necesito, te
necesito más de lo que piensas. Me consume saber que antes era tu todo y ahora
soy tu nada, o al menos esa es la impresión que me da. Paso horas leyendo conversaciones antiguas,
de hace solo unos meses, pero que parece que sean de hace años. No me conozco,
pero menos te conozco a ti, ya no sé quiénes somos ni en que nos hemos
convertido. Pasábamos todo el día hablando, a todas horas, sin un tema en
concreto, solo haciéndonos compañía. Me da rabia saber que nada volverá a ser
como antes, que nada se volverá a repetir, que nos volveremos a distanciar como
hace unos meses, a diferencia que esta vez dudo que volvamos a salir de la
espiral del olvido en que nos hemos metido. No sé si te acuerdas de mí como o
lo hago, si me miras la hora de conexión para saber que he llegado bien a casa
como yo la miro, si lees conversaciones antiguas para volver a vivir todo lo
que vivimos como yo las leo… Estoy segura que no haces nada de eso, que fui un
capítulo más de tu vida que espero que recuerdes cuando pasen unos años. No quiero admitir esto, pensaba que nunca tendría que ni planteármelo, pero las
cosas cambian, y pueden cambiar para bien o para mal, en este caso pienso que
has escogido el peor camino. Esta situación me produce hasta cierta gracia,
eras tú el que hace unos meses controlabas con quien estaba, que estuviera
bien, que me divirtiera hablando contigo, me protegías sin darte cuenta, me
hacías sentirme alguien especial, me dabas la confianza necesaria para
explicarte cosas que nadie sabe, y mi pregunta es… ¿dónde se ha quedado todo
eso? ¿Cuándo se cumplirá aquello de que íbamos a estar siempre juntos? ¿Qué
siempre te iba a tener para explicarte mis problemas? ¿Qué me necesitabas en tu
vida más que a nadie? No lo entiendo, parece que todo aquello fuese una gran
mentira, un buen sueño en su momento del que me arrepiento de haber despertado.
No sé qué más hacer para que todo vuelva a ser como antes, no lo sé, y eso me
aterra. No puedo pensar en otra cosa que no seas tú, y duele saber que ni tú te
acuerdas de mí una vez en semana para poderme enviar un simple mensaje para
explicarme como te va todo, no necesito nada más, saber que estas bien, que
todo te va bien, aunque no sea conmigo quiero saber que eres feliz y que todo
te está saliendo con planeabas, porque tengo que admitir que a mí no. Te
necesito en mi vida, necesito a ese amigo que tenía antes que si no le
contestaba en unos minutos se preocupaba, que si estaba un día sin conectarme
ya me echaba de menos. Necesito a esa persona que me decía que todo nos iba a
salir bien en la vida, y si no era a así era porque aquello no era para
nosotros, aquella persona que me regañaba cuando pensaba en dejar mis sueños a
un lado para vivir la realidad, aquella persona que hacía planes de futuro
donde siempre estábamos juntos, lugares donde viajaríamos, cosas que nos
compraríamos… ¿dónde se han quedado todos
aquellos planes? Espero que algún día podamos vivirlos juntos como
habíamos dicho. Simplemente te quiero de vuelta, porque debo admitir que no sé
cómo continuar sin ti.
PD: Hace algunos meses de este texto, pero tenía que estar aquí porque sin duda fue algo importante
No hay comentarios:
Publicar un comentario