Estoy cansada. Cansada de sentir que a veces sobro, que no estoy en el
lugar que realmente debería estar. Cansada de que la gente piense que una niña de
quince años no puede tener problemas, cuando somos personas igual. No discuto
que sean la misma clase que los que por ejemplo pueden tener nuestros padres,
faltaría más que fuese así, solo digo que no por tener menos experiencia en la
vida no tenemos derecho a tener nuestros propios problemas. ¿No os sentís
desplazados muchas veces dentro del grupo al que pertenecéis? Porque yo sí. Hay días que parece que sobre,
que no pinte nada allí. ¿Y si realmente no estamos en el entorno correcto?
¿Cómo seríamos si estuviésemos en contacto con otra clase de personas que no
son como nuestros amigos? Quien sabe… quizá nos sorprenderíamos. No soy
demasiado buena explicando lo que siento, por ese motivo creo que he encontrado
un ejemplo en el que queda bastante bien reflejado. Hay días en que me siento
como el Sol, un gran astro al que muchos planetas giran alrededor mío, como si
fuese su centro. Pero hay otros en que eso pasa a un segundo plano cuando me
doy cuenta de que soy una estrella más de entre millones y que no soy especial.
Soy una más vagando sola por el espacio, estando en una galaxia que cada vez se
hace más grande pero en la que sientes que tú no creces, que todo avanza menos
tú. Sensaciones contradictorias pero que a la vez están a un solo paso la una
de la otra, después ya es cuestión de cada uno saber en el bando que quiere estar…
en el de sentirse alguien importante y auto valorarse o en el de sentirse uno
más. Sinceramente ahora mismo sé en qué lado estoy, aunque espero creer que
pronto daré ese paso para sentirme el centro de mi propia galaxia, el centro de
mi propia vida.
Amante de la música y del mundo en general
Joven amante de la música y con ganas de viajar. Espero que mi blog os sirva de entretenimiento el tiempo que lo estéis leyendo. Soy nueva en esto, así que gracias a todos los que lleguéis hasta aquí ;D
martes, 24 de marzo de 2015
domingo, 8 de marzo de 2015
Preguntas sin respuesta... de momento
Bajo mi punto de
vista el tiempo es una de las cosas más relativas que existen. Si algo nos
gusta pasa demasiado rápido, si por lo contrario queremos que termine tenemos
la sensación de que dura más… por ese motivo he llegado a la conclusión de que
el tiempo nos engaña constantemente. Muchas veces pasa tan rápido que los años
parecen meses, los meses semanas y las semanas simplemente días. En cambio
algunos días pueden llegar a durar años si se lo proponen. Soy de aquellas
personas que piensa que el ser humano presume de lo que carece. Hay que
reconocer que hacemos millones de cosas bien, pero sin duda hay muchísimas en
las que nos equivocamos. ¿Por qué tenemos
la sensación de que lo bueno pasa más rápido que lo malo?, ¿por qué pasamos
buena parte de nuestra vida arrepintiéndonos de las cosas que no hemos hecho y no
simplemente salimos a hacerlas?, ¿por qué no aprovechamos el tiempo en vez de
luego pensar en todo lo que podríamos haber hecho? Tengo muchas preguntas sin
respuesta sobre este tema, y creo que ya es hora de intentar buscar las
soluciones, soluciones que probablemente cambien la situación actual de muchas
personas. Personas que no nos atrevemos a decir lo que sentimos aunque sepamos
que eso probablemente cambiaría nuestra vida para siempre. Personas que por
miedo a algo no hacemos realmente lo que queremos en cada momento y luego nos
arrepentimos por ello. Pienso que arrepentirse no es de cobardes porqué al menos
has encontrado donde te has equivocado, donde realmente demuestras que lo eres
es cuando después de encontrar del error no intentas corregirlo. Aquí
encontramos la diferencia entre unas personas y otras, algunas se limitan a
seguir sus vidas sin encontrar el error, otras lo encuentran y viven sabiéndolo
y por último, algunas lo encuentran y hacen lo que esté en su mano para
cambiarlo. Ahora mismo considero que en
algunas cosas estoy en el segundo grupo, aquellas que se conforman aun sabiendo
donde se encuentra el problema, pero tengo la inmensa suerte de poder decir que
cada vez siento más que me estoy pasando al tercer grupo, aquel en el que la
gente lucha por lo que quiere. Poco a poco veo que el tiempo cada vez pasa más
rápido y siento que si no actuó como siento en cada momento pierdo mucho más arrepintiéndome.
Y vosotros… ¿en qué grupo estáis?
jueves, 26 de febrero de 2015
No puedo perderos
Cada vez odio más
crear vínculos con una persona. Algunos de los amigos más importantes de mi
vida se han ido en un momento u otro y los dos que más me importan en este
momento se van a ir de aquí tres meses. Por mucho que quiera disfrutar del
tiempo que me queda con ellos no puedo parar de pensar en que el año que viene
no será así, que por mucho que queramos seguir con la amistad nos acabaremos
distanciando como ha pasado con los demás. Aunque intente aparentar que tengo
la situación controlada cada día tengo más claro que no es así. Soy una persona
que no suele confiar mucho en la gente, pero que cuando lo hace, lo hace de
verdad. Actualmente mis dos mejores amigos se han ganado toda la confianza que
soy capaz de dar a una persona, sobre todo ella. Ella ha estado aquí des de que
empezó la Educación Secundaria. Mucha gente nos ve iguales y “envidia” nuestra
amistad, pero lo que realmente no saben es que somos totalmente distintas. En este caso podemos encontrar otro claro ejemplo
de por qué la imagen que damos suele engañar. Visto des de fuera somos prácticamente
iguales, llevamos más o menos el mismo estilo de ropa, cabello largo y oscuro,
vamos juntas a prácticamente todos sitios… pero poca gente sabe que a la hora
de la verdad somos muy diferentes. Hemos llegado a la conclusión que es ese el
motivo por el que nos complementamos. Y bueno… él ya tiene una gran parte
ganada, y poco a poco está consiguiendo la que le queda. Les quiero de una
manera totalmente distinta, ella hace tiempo que está en lo más alto y él no sé
cómo, está consiguiendo subir posiciones a una velocidad de vértigo, y eso me
aterra. Veo que esto se acaba y que dos de las personas más importantes para mí
se van a ir de un momento a otro y no me veo preparada para ello. Me cuesta
decir muchas cosas a las personas que quiero por miedo a su respuesta o a como
se lo tomen, y la verdad es que no encuentro la manera de decirles que no se
pueden ir porque no sé cómo seguir sin ellos. Todo lo que tengo de extrovertida
lo tengo de insegura, y ellos son de las pocas personas que de una manera u
otra me hacen estar segura de mi misma. El tiempo pasa cada vez más rápido y
daría lo que fuese por poder detenerlo, pero no puedo. Quizá lo más fácil sería
admitir lo que es “probable” que pase y seguir todos nuestro camino, pero me
niego a ni intentar luchar por algo que
me hace feliz, y ese algo sois vosotros.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Espiral del olvido
Te necesito, te
necesito más de lo que piensas. Me consume saber que antes era tu todo y ahora
soy tu nada, o al menos esa es la impresión que me da. Paso horas leyendo conversaciones antiguas,
de hace solo unos meses, pero que parece que sean de hace años. No me conozco,
pero menos te conozco a ti, ya no sé quiénes somos ni en que nos hemos
convertido. Pasábamos todo el día hablando, a todas horas, sin un tema en
concreto, solo haciéndonos compañía. Me da rabia saber que nada volverá a ser
como antes, que nada se volverá a repetir, que nos volveremos a distanciar como
hace unos meses, a diferencia que esta vez dudo que volvamos a salir de la
espiral del olvido en que nos hemos metido. No sé si te acuerdas de mí como o
lo hago, si me miras la hora de conexión para saber que he llegado bien a casa
como yo la miro, si lees conversaciones antiguas para volver a vivir todo lo
que vivimos como yo las leo… Estoy segura que no haces nada de eso, que fui un
capítulo más de tu vida que espero que recuerdes cuando pasen unos años. No quiero admitir esto, pensaba que nunca tendría que ni planteármelo, pero las
cosas cambian, y pueden cambiar para bien o para mal, en este caso pienso que
has escogido el peor camino. Esta situación me produce hasta cierta gracia,
eras tú el que hace unos meses controlabas con quien estaba, que estuviera
bien, que me divirtiera hablando contigo, me protegías sin darte cuenta, me
hacías sentirme alguien especial, me dabas la confianza necesaria para
explicarte cosas que nadie sabe, y mi pregunta es… ¿dónde se ha quedado todo
eso? ¿Cuándo se cumplirá aquello de que íbamos a estar siempre juntos? ¿Qué
siempre te iba a tener para explicarte mis problemas? ¿Qué me necesitabas en tu
vida más que a nadie? No lo entiendo, parece que todo aquello fuese una gran
mentira, un buen sueño en su momento del que me arrepiento de haber despertado.
No sé qué más hacer para que todo vuelva a ser como antes, no lo sé, y eso me
aterra. No puedo pensar en otra cosa que no seas tú, y duele saber que ni tú te
acuerdas de mí una vez en semana para poderme enviar un simple mensaje para
explicarme como te va todo, no necesito nada más, saber que estas bien, que
todo te va bien, aunque no sea conmigo quiero saber que eres feliz y que todo
te está saliendo con planeabas, porque tengo que admitir que a mí no. Te
necesito en mi vida, necesito a ese amigo que tenía antes que si no le
contestaba en unos minutos se preocupaba, que si estaba un día sin conectarme
ya me echaba de menos. Necesito a esa persona que me decía que todo nos iba a
salir bien en la vida, y si no era a así era porque aquello no era para
nosotros, aquella persona que me regañaba cuando pensaba en dejar mis sueños a
un lado para vivir la realidad, aquella persona que hacía planes de futuro
donde siempre estábamos juntos, lugares donde viajaríamos, cosas que nos
compraríamos… ¿dónde se han quedado todos
aquellos planes? Espero que algún día podamos vivirlos juntos como
habíamos dicho. Simplemente te quiero de vuelta, porque debo admitir que no sé
cómo continuar sin ti.
PD: Hace algunos meses de este texto, pero tenía que estar aquí porque sin duda fue algo importante
Suscribirse a:
Entradas (Atom)