Estoy cansada. Cansada de sentir que a veces sobro, que no estoy en el
lugar que realmente debería estar. Cansada de que la gente piense que una niña de
quince años no puede tener problemas, cuando somos personas igual. No discuto
que sean la misma clase que los que por ejemplo pueden tener nuestros padres,
faltaría más que fuese así, solo digo que no por tener menos experiencia en la
vida no tenemos derecho a tener nuestros propios problemas. ¿No os sentís
desplazados muchas veces dentro del grupo al que pertenecéis? Porque yo sí. Hay días que parece que sobre,
que no pinte nada allí. ¿Y si realmente no estamos en el entorno correcto?
¿Cómo seríamos si estuviésemos en contacto con otra clase de personas que no
son como nuestros amigos? Quien sabe… quizá nos sorprenderíamos. No soy
demasiado buena explicando lo que siento, por ese motivo creo que he encontrado
un ejemplo en el que queda bastante bien reflejado. Hay días en que me siento
como el Sol, un gran astro al que muchos planetas giran alrededor mío, como si
fuese su centro. Pero hay otros en que eso pasa a un segundo plano cuando me
doy cuenta de que soy una estrella más de entre millones y que no soy especial.
Soy una más vagando sola por el espacio, estando en una galaxia que cada vez se
hace más grande pero en la que sientes que tú no creces, que todo avanza menos
tú. Sensaciones contradictorias pero que a la vez están a un solo paso la una
de la otra, después ya es cuestión de cada uno saber en el bando que quiere estar…
en el de sentirse alguien importante y auto valorarse o en el de sentirse uno
más. Sinceramente ahora mismo sé en qué lado estoy, aunque espero creer que
pronto daré ese paso para sentirme el centro de mi propia galaxia, el centro de
mi propia vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario